Piscinas de salmones

Las floraciones algales nocivas (FAN) y los episodios de bajas de oxígeno son dos de los principales desafíos ambientales que enfrenta la salmonicultura en Chile. Su impacto puede ser significativo, pero también han impulsado un avance relevante en la forma en que el sector monitorea, anticipa y responde a este tipo de fenómenos. Hoy, la industria del salmón en Chile cuenta con más conocimiento, más tecnología y mejores herramientas de gestión que hace una década.

Este año se cumplen 10 años del evento de FAN de 2016, el cual marcó un punto de inflexión en la industria del salmón en Chile. Esta floración de microalgas se extendió por varias zonas de Los Lagos y afectó a cerca de 45 centros de cultivo de 14 empresas, causando la pérdida de alrededor del 20% de la producción nacional de salmones, equivalente a unas 40.000 toneladas. Para la salmonicultura en Chile, este evento marcó un antes y un después. Más allá de la magnitud de las pérdidas, dejó una señal clara: el rol del ambiente es determinante en la producción acuícola y exige una preparación cada vez mayor.

FAN y bajas de oxígeno: fenómenos recurrentes de la salmonicultura

Los eventos ambientales no son un desafío exclusivo de Chile. En 2025, Noruega registró una floración algal que provocó la muerte de alrededor de un millón de peces en pocos días. En Chile, aunque los eventos ambientales extremos como el de 2016 son excepcionales, la mortalidad asociada a causas ambientales en años normales sigue siendo relevante.

En general, entre las causas de mortalidad ambiental las FAN han tenido mayor visibilidad comunicacional, pero surge la pregunta: ¿cuál de estas causas tiene realmente mayor impacto en términos de mortalidad? Para responder esta pregunta, se utilizó uno de los grandes activos de Intesal: la información que las empresas del sector comparten para el análisis sanitario y productivo, basada en los requerimientos normativos de Sernapesca de clasificación diaria de mortalidad. A partir de la base de datos de mortalidad, se observa que cada año se pierden 10.000 toneladas de biomasa en promedio por eventos ambientales de FAN y bajas de oxígeno en la salmonicultura.

Aunque suelen tener menos visibilidad mediática que las FAN, los datos muestran que la mortalidad asociada a oxígeno explica cerca de la mitad de las pérdidas ambientales anuales (45%), lo que confirma que se trata de un factor relevante al momento de analizar los riesgos que enfrenta la salmonicultura en Chile.

Fuente: Intesal 

Distribución espacial y temporal de la mortalidad asociada a eventos ambientales

Para entender mejor cómo se distribuyen los eventos ambientales en el año y entre las distintas áreas geográficas de producción de la industria del salmón en Chile, se utilizó la misma base de datos, usando la mortalidad como un indicador indirecto de eventos de FAN y bajas de oxígeno. Se definió como evento aquel que genera la mortalidad de al menos 10.000 individuos en un mes en un centro de cultivo, para cualquiera de las tres especies.

En el caso de las FAN, pueden existir floraciones sin impactos sanitarios, ya que la mortalidad depende de factores como la especie de microalga, sus concentraciones y su cercanía o contacto con los peces. Para las bajas de oxígeno, el indicador directo es el oxígeno disuelto; sin embargo, la mortalidad por hipoxia también depende de variables como la duración del evento, la condición fisiológica y sanitaria de los peces y la temperatura, entre otros.

Los resultados muestran que las FAN pueden presentarse durante todo el año, aunque el mayor riesgo de mortalidad se concentra en verano y comienzos de otoño, cuando coinciden temperaturas más altas, mayor radiación solar y mayor estratificación de la columna de agua. En el caso del bajo oxígeno, los eventos se asocian a condiciones hidrodinámicas específicas, altas temperaturas, fenómenos de surgencia y a la estratificación del agua, especialmente en primavera y verano. Finalmente, los análisis muestran que algunas áreas han presentado mayor sensibilidad a estos eventos ambientales. Respecto a FAN, destacan zonas de Los Lagos y Aysén, como el Seno de Reloncaví, Hornopirén y Las Guaitecas. Para bajas de oxígeno, varias de estas mismas áreas, además de Puyuhuapi, concentran episodios relevantes, lo que refuerza la necesidad de un monitoreo permanente en la salmonicultura en Chile.

Fuente: Intesal 

¿Qué está haciendo la industria?

Frente a este escenario, la salmonicultura en Chile ha fortalecido de manera importante sus capacidades de monitoreo y respuesta. Un ejemplo es el Programa de Monitoreo de Fitoplancton, PROMOFI, gestionado por Intesal y con más de 30 años de funcionamiento. Este esfuerzo colaborativo entre empresas salmoneras y laboratorios de diagnóstico ha consolidado una red de más de 100 estaciones de muestreo, desde la Región de Los Lagos hasta zonas más australes. La información que genera permite identificar tempranamente riesgos asociados a floraciones algales en distintas áreas de producción de la industria del salmón en Chile.

Junto con el monitoreo, también se ha avanzado en herramientas predictivas. Anticipar una FAN sigue siendo complejo, porque estos fenómenos dependen de múltiples variables ambientales que cambian constantemente, como temperatura, nutrientes, luz solar, viento, salinidad y estratificación de la columna de agua. Aun así, ya existen desarrollos concretos que están mejorando la capacidad de alerta temprana en la salmonicultura. Entre ellos, BloomPredictor, desarrollado por Plancton Andino en colaboración con Skretting, que integra datos de fitoplancton, variables ambientales y pronósticos meteorológicos para proyectar condiciones de riesgo.

Algo similar ocurre con los eventos ambientales de bajo oxígeno. Empresas como Watermind están desarrollando modelos que combinan información satelital, sensores ambientales, muestreos oceanográficos y datos operacionales para identificar condiciones que podrían derivar en hipoxia. Este tipo de soluciones refleja un cambio importante en la salmonicultura en Chile: pasar de una lógica principalmente reactiva a una gestión cada vez más anticipatoria.

Mapa de Riesgo Programa PROMOFI

Fuente: Intesal

Mejora en la respuesta ante eventos ambientales.

Actualmente, la salmonicultura en Chile se ha ido adaptando para enfrentar de mejor manera estos eventos ambientales. Algunas medidas de mitigación se han desarrollado en conjunto entre los productores y el creciente ecosistema de innovación que está desarrollando nuevas herramientas para anticipar y mitigar estos riesgos. Es así como, por ejemplo, los sistemas de soporte de oxígeno se han integrado de forma permanente a la gestión de los centros de cultivo, como una herramienta clave para mitigar el estrés y proteger la salud de los peces. Se estima que entre un 30 a 40% de los centros de cultivo en mar cuentan con algún sistema de soporte de oxígeno.

Frente a los eventos ambientales de FAN, también se han desarrollado estrategias de mitigación basadas en sistemas de burbujas y surgencia que ayudan a disminuir el contacto del bloom de fitoplancton con los peces.

Mirando hacia adelante

El desafío sigue siendo significativo. El cambio climático será un factor importante que probablemente seguirá modificando la frecuencia, intensidad y comportamiento de estos eventos ambientales, lo que exigirá una integración aún mayor entre ciencia, monitoreo, tecnología y operación en la industria del salmón en Chile. Pero precisamente ahí también se juega uno de los principales avances del sector: hoy existe la experiencia y los aprendizajes de eventos anteriores, y una evidencia mucho más sólida para entender fenómenos como las FAN y las bajas de oxígeno, y gestionarlos mejor. 

Debemos avanzar a través de la colaboración público-privada, la innovación y la toma de decisiones basada en datos. En ese proceso, Intesal busca seguir cumpliendo un rol articulador, impulsando herramientas, conocimiento aplicado y espacios de colaboración para fortalecer la anticipación y respuesta de la salmonicultura en Chile.